ARCHIVO DE POST.

martes, 19 de abril de 2011

SELECCION DE POEMAS DE ERNESTO R. DEL VALLE

DEL LIBRO: LA SIMPLE VIDA
En estos poemas, el autor describe el Amor, desde su vivencia múltiple. El amor como peldaño para escalar a las más ilustrativas cumbres y el Amor, como elemento humano que hace crecer en lugar de empequeñecernos en las miserias humanas. Es un libro de portentosa singularidad, aún en proceso. Esperemos su terminación para agasajarnos con una lectura vívida y alucinante.

REMEMBRANZA

El amor de ti lo guardo apenas,

lo mezo entre mis cabellos,

lo adormilo, le aguanto las ganas,

lo hago insomnio

y guardo en la gaveta

junto a estos versos.

NOCTURNO Y VIGILIA

Te siento orinar en la noche.

Voy adivinando

cómo claudicas

y te rindes

porque las sombras

te podrán defender de celadas

y trampas confesables,

pero no ocultar

el ruido suave

de ese líquido ámbar

que tu cuerpo expulsa

y queda clavado

en la opacidad de la habitación.

Se mantiene allí

tranquilo,

breve,

listo para asaltar

el pobre bastión de mi sueño

cuando ya has terminado el rito

y vuelves a la cama

como una luciérnaga

deseosa

e insaciable…

TU OMBLIGO

Tu ombligo es ese punto

paradigmático, sensual.

El círculo que dibujo

con mi lengua

y establezco

como una reverencia

al oráculo, para invocar

tu desnudez planetaria,

en ese misterio hecho sombra.

Tu ombligo parece, en la noche

una copa de sueño

donde se acomoda

una cereza de sazón espeso

que se me hace ha caído

hacia tu sed de hembra satisfecha.

Un punto neutral.

Frontera de paz tu ombligo,

entre la llanura abismal del pubis

y las gacelas turgentes de tus senos.

DESNUDEZ

Me sé tu cuerpo desnudo;

noche a noche, de memoria,

cada marca con su historia

lo he lamido ciego y mudo.

Me sé tu cuerpo dormido

bojeando sus oquedades

absorbiendo sus verdades

como arcángel aguerrido.

Me sé tu cuerpo despierto

vivo pulso y llamarada

ardiendo en la madrugada

al amor, franco y abierto.

Tu cuerpo de piel rendida

me lo bebí tan ansioso;

que fuiste insignia del gozo;

fuiste llama y despedida…

DESPUES DEL VERBO y LA LUZ

Llegaron a la habitación como si hubiesen llegado a un salón de sacrificio.. Se miraron de frente y no se vieron. Como dos desconocidos se dijeron palabras que ninguno alcanzó a escuchar tal era el ruido de sus corazones.

Optaron entonces por olvidarse que vivían y se arrancaron la ropa y las miserias. comenzando a comerse lentamente los hombros y los pechos. Perdiendo la noción del tiempo y sus raíces los amantes enfrentaron el tornado de sus vientres, la vorágine inclemente de sus sexos, corrigiendo límites, fronteras; acechando los vértices, cogieron los atajos y vericuetos ya estudiados.

A mordida limpia siguieron devorándose

hígado, riñón, sin ningún otro presagio que la primavera,

donde perdieron la respiración sin encontrarla. Les tomó dos horas reconocerse intactos perdidos en la bruma de la estancia, encontrados en el embrujo de la nada.

Dos horas caníbales del sexo, antropófagos del alma colimados en el centro de ellos mismos como una galaxia extraña y palpitante.

Al despertar, la habitación era aquella conocida en la que no habían estrellas ni luceros, tan sólo paredes frías y calladas en que habíanse perdido…

Pero el corazón aún les palpitaba.

EL BESO

Allí está, lleno de brumas

y silencios…

en el olvido de siempre,

sin memoria

ni capitulaciones suicidas.

Un solo beso, el que conoces

el que alojé en tus labios

cierto Abril,

desnuda tú y ansiosa como una flor,

conminándome a la quemadura

de otro beso

SUTILEZAS

1

En el pico del colibrí

amanece el beso de Dios...

2

De tanto mar y tanta arena

el tiempo se hizo distancia.

3

El chasquido de un beso

incendió el silencio.

4

Solamente el caracol

carga con todo el mar

5

El rayo se encabrita

como un corcel de fuego.

6

Sobre la mesa duerme la rosa

el sueño de las vírgenes.

7

En la magia celeste de la lluvia

el agua alegre canta.

8

La gota de rocío es

un líquido sol sobre la rosa.

9

El futuro de la virgen

es la envidia de la rosa.

DEL LIBRO EMBOSCADAS DEL SUEÑO

Emboscadas del sueño surge a partir de experiencias oníricas del autor, donde la realidad marca, con una línea severa y tajante, las tantas irrealidades posibles. El poeta va expresando, precisamente, desde esa misma realidad-irreal, diferentes formas que le va mostrando, como en un caleidoscopio las diferentes partes de esas vivencias, de esos sueños, no por gusto dice:

¿Qué es el sueño sino esa porción

dulce de tiempo, donde la realidad

e irrealidad emboscan nuestro más

sublime deseo?

Es notoria las interioridades del Ser Humano en cuanto a la complacencia de lo vivido, de ahí que se nos alerte sobre el reencuentro del Hombre con el misterio de su estancia en el Planeta.

Gardenia

Suave aroma el de la gardenia.

Su esencia femenina

tiene la fuerza lujuriosa

de la tierra

Es de mujer

la textura de sus pétalos

allí donde el misterio

se apodera de su piel.

Voy a sus cúspides

y regreso elemental

y sorprendido

de los hechizos

de esta flor

Suave esencia

el de la gardenia,

hembra de vegetal estancia

donde se ovillan

desesperadamente

los sentidos.

Invitación

Heme aquí, situado a tu cadera,

Ebrio de tu esencia milenaria.

Heme aquí, en la orquídea planetaria

de esos senos: pan y primavera.

Voy a tus otoños de viajera,

luna entera de mi fiebre agraria,

viajo por tu isla extraordinaria,

ardiente y febril cual una hoguera.

Susúrrame tus sueños callados

los gritos prohibidos que te brotan.

Ábrete a tus miedos cancelados.

Yo voy a la lumbre de tu pecho.

Libera los licores que te agotan:

nos muerde lo blanco de este lecho.

Tú y las horas

En ti y para ti el alba y su sangre celeste.

la complacencia de las horas

haciéndose gardenia en tus jardines

Mientras voy besando las begonias de tu pecho

acariciando tu piel de lirio fantástico

tu piel de levadura planetaria

Centrado en tus labios donde late un beso

clamando por ser libre

En ti y para ti la canícula solar de nuestras tardes,

la ardiente ramazón de las quimeras

asumiendo su rol vegetal ,

su designio raigal y telúrico

en que tu cuerpo de inéditos desvelos

se tiende suave y onduloso como el mar.

Te imagino entonces, en ese ciclo de levadura y sal,

en ese mágico devenir de abejas y quicalias.

Porque naces entre mis dedos como un hada

de milenarios astros, ensortijada a mi holocausto de fiebre

junto a una golondrina cuyos vuelos incógnitos

se extravían en la alucinación de tus otoños.

Y llega a ti, finalmente, sobre un carruaje de leyendas

la noche abatida en las encrucijadas amatorias.

La noche en su botón de sortilegios

en la hondura galaxial donde

un sueño arraigado a nuestras ansias,

nos tiende otra celada

Pero va a tus cabellos que no escapan del delirio,

a tus labios va la noche, donde se anida

como un ave rara buscando los hechizos que rindes

a mi encendida sangre resuelta en plenilunio.

Al fin lo que esperaba, tú ovillada y sensual

junto a mi cuerpo, como una luciérnaga feliz,

alucinada.

Abril

Vino abril con su voz

y fue silencio los ruidos

del Planeta.

Con sus piernas estableció

la ruta a la locura

abriendo el paso

entre el follaje del deseo.

Fue la blancura de su piel

la razón de la alborada.

Místicos estandartes a la belleza

fueron sus senos de nata sonámbula,

suicida de las sombras.

Danza de manos y mariposas

Fueron las mariposas

desbocadas de unas manos

las agnósticas y breves

danzantes

en la prisión del sueño.

Las manos

que en un día celeste,

inolvidable,

se unieron a otras manos

en un anhelo de flor.

Celadas

Te soñé en Trípolis

junto al candente verano

del ochenta y tres.

Sentado a la sombra de un ciprés

veía volar las pocas nubes

sobre el mar Mediterráneo.

Luego te soñé en Benghazi

bajo los olivos en flor.

En la ciudad

se escuchaban las Aleyas

desde las torres de las mezquitas

embriagadas de sol y rezos solitarios.

Te soñé nuevamente

en una estrecha calle de Tobruck

bajo una carpa vieja y azul

esperando el fin del Ramadán

en ese día.

Y luego en Cuba,

bajo un oloroso tamarindo en flor,

fueron mis sueños realidad,

atando en tu desnudez

cada una de las puntas de mis sueños

en el movimiento sensual de tus caderas.

4 comentarios:

Rocío L'Amar dijo...

el Eros se ha apoderado de ti, estimado Ernesto, dulcemente...

ERNESTO R. DEL VALLE dijo...

Rocío, la representación del erotismo orgánico, como el de Pablo Neruda en "Veinte poemas de amor" se vigencia de forma telúrica, cuerpo de mujer y la tierra, como elemento de fertilidad,etc. El erotismo que desborda mis versos tiene otra fuerza, otra vívida experiencia. Quizás he querido "zafarme" de aquella luz que emana de los versos nerudianos. Para no quedar ciego, para no perder el camino, hace años ya que voy con mi propia voz a cuesta. Pienso al revez, he sido yo quien me he apoderado de Eros. Recibe mi abrazo. ERdelValle.

ERNESTO R. DEL VALLE dijo...

El colega venezolano,Alejo Urdaneta, me ha hecho llegar a mi correo el siguiente comentario:

Nos has presentado una muestra de excelente poesía erótica, sugerente y cuidadosa del lugar común de quienes creen en un erotismo explícito.
La poesía otros motivos y distintos rumbos, guardando el lirismo como fuente primigenia del canto. De otro modo sería ciencia o arte plástica, ambas con sus propias expresiones.
Buen catálogo de muestra, querido Ernesto. Es para archivar y releer muchas veces.
Un fraterno abrazo,
Alejo

ERNESTO R. DEL VALLE dijo...

Querido y estimado poeta venezolano, Alejo Urdaneta.
La sugerencia en poesía es válida desde todo punto de vista. De allí la belleza que entraña en sus postulados más sobrios. La poesía erótica debe ser como un encaje que se amolde a la febril, exquisita poesía de amor. En esta, el encanto sosegado; en aquella, la pasión a ultranza, el desborde febril, sin llegar, ni un tanto así, a lo porno. La belleza vence, la poesía resulta entonces, querido amigo coronada en su trono de siempre.

Recibe mi abrazo. ERdelValle.