DESDE MI FONDO
Minerva Salado Ravelo (Cuba)
Rosas gemelas
Dos rosas en un vaso, desveladas,
De un aroma perdido en la memoria
Su presencia es perfume de una historia
Detenida en la flor de mis almohadas.
Dos rosas rojas, como la ironía
De aquel rayo escapado a la ventana
Hilo de luz partiéndose en el día
Grano de sal que anida en la mañana.
Son dos símbolos rotos de un pasado
Que se mueve en el ritmo de las velas
Y quiebra la invención del impaciente
Son marcas de un color inapropiado
Que palidecen en la tarde ausente
Y mueren juntas, como dos gemelas.
EPIGRAMA
Ernesto Cardenal (Nicaragua)
Ayer te ví en la calle, Miriam, y
te vi tan bella, Miriam, que
(Cómo te explico qué bella te vi!)
ni tú, Miriam, te puedes ver tan bella ni
imaginar que puedas ser tan bella para mí.
Y tan bella te vi que me parece que
ninguna mujer es más bella que tú
ni ningún enamorado ve ninguna mujer
tan bella, Miriam, como yo te veo a tí
y ni tú misma, Miriam, eres quizás tan bella
porque no puede ser real tanta belleza!.
Que como yo te vi de bella ayer en la calle.
o como hoy me parece, Miriam, que te vi.
POST ESCRPTUM
Carolina Contino (Argentina)
Dime ahora todo será sellado después
volcará su luz de única luciérnaga en el borde de la noche
tejerán sus manos canciones de cuna y ninguna plegaria
Lo que ha de venir
Lo que vendrá tendrá también manos para asir
será dócil manso obediente
y aún en la más terca de las tardes
ostentará corazón fuerte para perdurar
y amplia sonrisa encantadora no de serpientes.
Habla ahora todo habrá sido escrito después
Será tarde para volver
para decir yo no puedo no quiero
anochece me esperan
para huir
llagando
hacia el fondo perentorio de la noche
donde unos cuantos perros ladran, muertos de sed.
LUJURIA
Ernesto R. del Valle (Cuba)
Orquéstale el gato sus uñas a la noche
sortilegios agudos que obnubilan
un convoy de nubes en que oscilan
las estrellas sujetas por un broche.
El gato se establece en un estruendo
de maullidos y zarpazos concordantes
con lunares sorpresas parpadeantes
en su acto sexual. Acto tremendo.
La penetra, retuércese la gata;
Mercurio se aleja galopando
sobre el pobre Pegaso a toda pata.
Afrodita se esconde entre las rosas
preguntándose siempre, cómo y cuándo
harán su amor azul las mariposas.
NOCHES DE HOTEL
Ramón López Velarde (Mexico)
Se distraen las penas en los cuartos de hoteles
con el heterogéneo concurso divertido
de yanquis, sacerdotes, quincalleros infieles,
niñas recién casadas y mozas de partido.
Media luz. Copia al huesped la desconchada luna
de su azogue sin brillo, y flota en calendarios
en cortinas polvosas y catres mercenarios
la nómada tristeza de viajes sin fortuna.
Lejos quedó el terruño, la familia distante,
y en la hora gris del éxodo medita el caminante
que hay jornadas luctuosas y alegres en el mundo;
que van pasando juntos por el sórdido hotel,
con el cosmopolita dolor del moribundo
los alocados lances de la luna de miel...
POESIA
Manuel del Cabral (Rep. Dominicana)
Agua tan pura que casi
no se ve en el vaso, agua
Del otro lado está el mundo.
De este lado, casi nada.
Un agua tan pura, tan limpia
que da trabajo mirarla.
ENCUENTRO
Alfonsina Estorni (Argentina)
Lo encontré en una esquina de la calle Florida,
más pálido que nunca, distraído como antes.
Dos largos años hubo poseído mi vida.
Lo miré sin sorpresa, jugando con mis guantes.
Y una pregunta mía, estúpida, ligera,
de un reproche tranquilo llenó sus transparentes
ojos, ya que le dije de liviana manera:
-"Por qué tienes ahora amarillos los dientes?"
Me abandonó. De prisa le vi cruzar la calle
y con su manga oscura rozar el blanco talle
de alguna vagabunda que andaba por la vía.
Perseguí por un rato su sombrero que huía.
Después fue, ya lejano, una mancha de herrumbre
y lo engulló de nuevo la espesa muchedumbre.